(2013-11-26) Españoles, Sahara, Ifni, etc.

Decia el poeta:

"De diez cebezas, a nueve las obligan a embestir, y a la otra no la dejan pensar"

. . .

O algo parecido, porque la rima no cuadra . . .

Son ya varios los casos, similares pero distintos, tratados sobre nacimiento, nacionalidad y registros y, por muy extraordinarios que parezcan, por muchas veces que se piense ”esto es lo último”, la realidad se demuestra muy imaginativa y nos trae un nuevo caso, superior al anterior.

Nuestro protagonista, nuestro particular “Stico” tiene peculiar relación con su amo (el Estado español), y se nos presenta hoy, sin su partida de nacimiento, porque dice que no puede conseguirla. Nos cuenta que nació en el Sahara y que los archivos o el Libro donde constaba su inscripción, se ha perdido. Exactamente lo ha perdido el Estado español.

Esto podría parecer un caso curioso o aislado pero sí se ha perdido un libro, no es una sola la persona que no puede obtener su partida de nacimiento sino cien. Si se quemó, destruyó o perdió el Registro entero en la retirada del Sahara no serían cien, sino miles los nacimientos, matrimonios y defunciones que faltan.

La conclusión es múltiple. Stico miente, o está equivocado, etc., o son miles las personas que llevan años viviendo al margen del Estado, sin D.N.I., sin partida de nacimiento, pensiones de viudedad, sin certificaciones de defunción, hijos inscritos sin los datos completos de su padres, etc. Es decir, algo kafkiano e imposible. Por ello, la conclusión es sencilla: a Stico miente hay que darle largas y desviar sus embestidas. Y como el pobre Stico se encuentra en Valladolid, jamás va a poder contactar, ni conocer a otro como él, y pensará también que su caso es único y que reside en Alcantarilla de Arriba. Lo mismo le va a ocurrir a otro que esté en Burgos y a otro en Zaragoza, etc. A fin de cuentas, esto es un país de toreros y el más torero de todos es quien gobierna, cuanto más poder más torero, más largas cambiadas con el capote.

Tal vez se solucionaría el problema si Stico pidiese la devolución de todos los impuestos que ha pagado creyéndose español, sin serlo, y las autoridades, en vez de someternos a su “imperium” resolviese los casos con lógica, aun cuando no les guste el resultado.

Tal vez la Policía debería poner el mismo celo que pone en documentar a los extranjeros que están indocumentados en nuestro país, en documentar al pobre Stico.

Tal vez el Ministerio de Educación podría mover algunas cajas de archivos para encontrar su primera inscripción en un colegio, porque nuestro Stico tiene 60 años y, en aquella época, existía educación obligatoria y archivos en Madrid, aunque su Colegio estuviera en Villa Cisneros.

Tal vez debería valorarse la actividad “archivística” de la Iglesia porque en aquella época casi todos estaban bautizados, con su correspondiente partida y su copia en el obispado. Muy mala suerte debería tener Stico para que todo se hubiera perdido: Registro Civil, archivo de la Iglesia y archivo del Obispado.

Tal vez debería valorarse la actividad “archivística” del Ejército, porque cuando nuestro pobre Stico era joven, el servicio militar (“la mili”) era obligatorio y, aún cuando hubiese sido excedente de cupo, hijo de viuda, etc., tendría que figurar en tales archivos.

Tal vez debería valorarse la actividad “archivística” de la Policía que, desde la juventud de Stico, tiene una ficha, en uno de esos ficheros sometidos a la Ley de Protección de Datos, y que llama D.N.I.

Tal vez debería valorarse la actividad “archivística” de la Seguridad Social pues, desde los 14 años, Stico trabaja, cotiza y consta en esos archivos.

Tal vez el Registro debería aplicar los mismos medios que aplica cuando se concede la nacionalidad por arraigo a un extranjero, procedente de una zona en conflicto, y de quien resulta imposible conseguir una partida de nacimiento y la suple de otras formas, con otros indicios.

Tal vez el Registro debería admitir que los libros que imprimió y remitió al Sahara y de los que tiene constancia firmada del documento de recepción y que tenían los números de serie S-40012 a S-40096, por ejemplo, le faltan y, sobre todo, el Registro debería reconocer que la obligación de conservar los libros es únicamente suya, y que es el Registro Civil quien no la ha cumplido o, por fuerza mayor, los ha perdido, a él le incumbe poner todos los medios para reconstruirlos y solucionar el problema y su incumplimiento ha sido triple:

1º.- Cuando perdió los libros

2º.- Cuando ha comprobado el primer indicio de su pérdida no hizo nada para reconstruir los libros.

3º.- Y, cuando llega nuestro Stico, ni le dio una solución, aunque fuera provisional y, además, le cargó con la culpa o responsabilidad y sobre todo de las consecuencias de la pérdida de unos libros sobre los que no tenía control y cuya responsabilidad de conservación correspondía al Estado Español.

En definitiva, no procede cargar las consecuencias sobre el pobre Stico y, tal vez, sea hora de que pueda cambiar su nombre de Stico a ciudadano Pepe, titular de derechos y deberes.

Aunque, como siempre digo, esto es solo literatura, porque estas cosas no pasan en un país moderno, europeo y democrático

Escrito por Antonio_2000
para http://www.asesoria-legal-ya.com

P.D.
Todo este relato, es, lamentablemente, un monton de casos reales.

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